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¿Cómo nombrar al bebé?

En muchas familias existe la costumbre de ponerle el nombre del abuelo o del padre al primer hijo, esto pensando en hacer un homenaje o demostrarle su respeto a dicha persona, pero ¿sabías que esto puede ser un riesgo en el desarrollo psicológico de los niños?

El nombre que elegimos para los hijos por sí mismo tiene un significado que de alguna manera marcará ciertas características de la persona a lo largo de su desarrollo, ya que cuando nombramos a los bebés les estamos dando su lugar en la familia, distinguiéndolo de sus hermanos, si los tiene, y completando su identidad con los apellidos de sus padres.

Según la psico genealogía al ponerle a un hijo el nombre de alguien que ya existe en su árbol genealógico, se le están transmitiendo de manera inconsciente conductas, éxitos y fracasos que en su momento tuvo el familiar que lleva el mismo nombre, empujándolo en ocasiones, a ocupar un lugar que no le corresponde.

Es decir, al ponerle a un bebé el nombre de otro familiar le estamos dando la carga de ser como esa persona o de repetir su historia tanto en los aspectos positivos como en los negativos. De tal manera que podemos estarle negando la oportunidad de desarrollar su personalidad y crear su propia historia.

Así como tenemos una carga genética a nivel biológico, también tenemos una carga genética a nivel psicológico y todos tenemos una línea generacional que nos conecta con nuestros ancestros. Según los expertos el peligro de repetir los nombres es que puede darse un efecto de fotocopia y se corre el riesgo de la repetición de patrones. También hay que cuidarse de elegir nombres de figuras famosas de artistas, personajes de telenovela, deportistas o personajes históricos ya que puede causar frustración en el futuro.

Es un hecho que existen muchos factores, además del nombre, que influirán para la conformación de la personalidad. 
En Red Familia te invitamos a que platiquen en pareja las opciones que tienen para nombrar a su bebé, recuerden que esa es una decisión de dos, y el nombre que elijan será el más adecuado para su familia. Porque por la conciliación y en la buena comunicación, en la familia, está la solución.

 

Por: Verónica González, especialista de Red Familia

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