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El nido vacío

Has escuchado hablar del ¿Síndrome del nido vacío? Cuando nos unimos en matrimonio y decidimos dejar de ser 2 los integrantes en la familia y tomamos la decisión de tener hijos, nos ilusiona saber que nos encontraremos acompañados por ellos. 

El verlos crecer, terminar una carrera y realizar sus sueños, serán unas de las prioridades que como padres tendremos. Sin embargo, se nos olvida que esa compañía en casa solo será por un tiempo, muy pocas ocasiones nos hacemos conscientes que nuestros hijos saldrán del hogar y volveremos a ser 2 como al principio.

El síndrome del nido vacío es una etapa más dentro del ciclo de la familia en la cual las parejas vuelven a quedar solos porque los hijos se casan o simplemente se independizan y dejan el hogar paterno, esto pone a los esposos en un periodo de duelo por la pérdida de la dinámica familiar que venían sosteniendo. 

Esta etapa en donde los esposos vuelven a reencontrarse puede desestabilizarlos, ya que por un lado se sienten satisfechos por haber educado a sus hijos y por otro lado se dan cuenta que se olvidaron de ser y convivir como pareja. Por este motivo, la relación de pareja debe ser prioridad a lo largo del matrimonio.

Es difícil establecer el tiempo que les tomará adaptarse y retomar nuevamente su relación de pareja, esto dependerá de la comunicación y la convivencia que hayan construido a lo largo de los años.
En Red Familia te invitamos a tener presentes algunos detalles para que cuando llegues a esta etapa puedas enfrentarla de la mejor manera:

  • La comunicación, la demostración de afecto y la convivencia son 3 factores fundamentales para permanecer unidos.
  • Vean en esta etapa la oportunidad de emprender una actividad conjunta, esto les dará la oportunidad de reconocerse y encontrarse nuevamente como pareja.
  • Analicen en conjunto que necesitan uno del otro para entablar nuevamente una convivencia que ahora los involucrara solo a ustedes dos.

Recuerden que no dejaron de ser padres, solo cambiaron de posición dentro del juego. Porque con amor y comprensión dentro de la familia, está la solución.

 

Por: Verónica González, especialista de Red Familia

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